VeriFactu
¿Qué pasa si no cumplo VeriFactu? Sanciones reales y cómo evitarlas
La Ley Antifraude prevé multas de hasta 50.000 € por usar un software de facturación no conforme. Te contamos cómo se calcula, en qué casos se aplica y por qué adaptarse hoy te sale 200 veces más barato que la sanción.
El número que importa: 50.000 €
El artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, introducido por la Ley 11/2021 (Antifraude), establece dos sanciones distintas relacionadas con sistemas de facturación no conformes con VeriFactu:
- Para el usuario (autónomo, pyme, restaurante…): multa proporcional de hasta 50.000 € por ejercicio fiscal en el que se haya usado un sistema informático no conforme.
- Para el fabricante o comercializador del software: hasta 150.000 € por aplicación informática comercializada que no cumpla los requisitos.
Estas no son sanciones teóricas que aparezcan rara vez. Son la base legal sobre la que la AEAT está construyendo todo el régimen sancionador del nuevo modelo de facturación verificable.
¿Cuándo se aplica una sanción?
El supuesto típico es: un autónomo o sociedad llega a su fecha de obligación, sigue facturando con un software no adaptado, y en una inspección posterior la AEAT detecta que sus tickets no cumplen los requisitos (no llevan QR de verificación, no aparecen en los registros enviados, no están firmados según especificación).
Hay también un supuesto secundario importante: usar software diseñado para "ocultar o falsear datos contables, fiscales o de gestión". Esto se aplica al software con doble contabilidad, al software de "modo Z" que permite hacer desaparecer registros, o a sistemas que se publicitan como "para no pagar IVA". Aquí la sanción puede subir todavía más por aplicación de los tipos agravados.
¿Cómo se calcula la multa exactamente?
La cuantía de la sanción no es fija: se gradúa según la gravedad y la reincidencia. Los criterios que la AEAT considera son:
- Número de ejercicios fiscales en los que se ha usado el sistema no conforme.
- Volumen de facturación afectada por el incumplimiento.
- Si el software permite específicamente eludir el control (agravante).
- Reincidencia (si ya hubo sanción previa por el mismo motivo).
- Colaboración con la inspección y reconocimiento del incumplimiento (atenuante).
En la práctica, una microempresa con un solo TPV no conforme rara vez recibirá los 50.000 € enteros, pero sí puede ver multas de varios miles de euros. Para una sociedad con varios locales y volumen relevante, el techo de 50.000 € es perfectamente alcanzable.
¿Y los daños indirectos? Casi siempre son peores que la multa
La multa es solo la cara visible. Cuando la AEAT detecta que has facturado durante meses con un sistema no conforme, abre la caja entera:
- Posibles paralelos de IVA trimestre por trimestre, exigiendo que justifiques cada partida ahora desde un sistema verificable.
- Recargos por declaraciones presentadas con datos no verificables, que oscilan entre el 5 % y el 20 %.
- Pérdida de la presunción de buena fe en futuros procedimientos. Una vez tienes una sanción VeriFactu, las inspecciones siguientes parten de una predisposición negativa.
- Bloqueo de bonificaciones y subvenciones hasta que la sanción esté firme y pagada (o recurrida).
Para un autónomo de hostelería, lo que duele más rara vez es la multa en sí — es el tiempo perdido reconstruyendo trimestres pasados con la documentación que pide la inspección.
¿Cómo se evita todo esto?
Únicamente hay una forma: cambiar a un software adaptado antes de tu fecha de obligación. No hay ningún truco legal, ni excepciones razonables, ni "interpretaciones flexibles" para autónomos pequeños.
Lo que sí hay es libertad de elección sobre cuándo y con qué herramienta. Tres consideraciones prácticas para decidir:
- Adelántate al menos 6 meses a tu fecha de obligación. Esto te da tiempo de aprender el software, ajustar el flujo del equipo y solucionar imprevistos sin presión.
- Pide la declaración responsable de cumplimiento al proveedor antes de contratar. Es un documento corto donde el fabricante certifica que su software cumple el RD 1007/2023. Si no te lo dan, no compres.
- Verifica que el ticket sale con el QR de verificación. Es uno de los requisitos formales y un inspector puede revisarlo en cualquier inspección. Pide una factura de prueba antes de empezar a operar.
Cuánto cuesta cumplir vs cuánto cuesta no cumplir
Hagamos los números, sin maquillaje. Cumplir con FlexFood:
- Plan Esencial: 22 €/mes/local + IVA = 264 €/año.
- Setup: 0 €.
- Hardware nuevo: 0 € (funciona en el móvil/tablet que ya tienes).
- Permanencia: ninguna.
No cumplir, en el caso "leve":
- Multa: típicamente 3.000-15.000 € por un autónomo pequeño que pase una inspección.
- Recargos sobre paralelos de IVA: 1.000-5.000 € adicionales.
- Tiempo dedicado: 20-40 horas reconstruyendo documentación.
- Honorarios extra de gestoría / abogado durante el procedimiento: 500-2.000 €.
Es decir: cumplir cuesta el equivalente a 10-50 días de un único sandwich vendido. No cumplir cuesta entre 50 y 300 veces más, sin contar el estrés ni el tiempo. La cuenta se hace sola.
El siguiente paso si ya estás convencido
Si eres autónomo o pyme de hostelería y todavía no has elegido software, el camino más corto es: 1) leer la guía VeriFactu completa para entender el panorama; 2) ver los planes y arrancar la prueba de 7 días sin tarjeta; 3) si tienes dudas concretas, escribirnos desde el formulario de contacto y te respondemos por email en menos de 24 horas. En 1 hora estás operativo.
Y mientras tanto…
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